sábado, 4 de agosto de 2007

Homenaje a Fifo Roggero a dos años de su muerte

El cronista plástico (2da. parte)

Continuación...

Yo no me había planteado dibujarlo a él pero salió así de la nada. Y lo mismo hice con otros personajes que empezaron a aparecer en el cuadro. Personajes reconocidos que eran los que estaban siempre en cualquier mañana clásica de tribunales. La pintura tenía la particularidad que la gente que miraba el cuadro veía lo mismo que yo: reconocían a los personajes.
Después de ese hice el interior de la confitería LaPerla, donde también se plasmaban los habitués del bar, los grupos de cada mesa, los parroquianos.
A ambos cuadros los presento en el primer salón de pintura del Colegio de Abogados y vos sabés que se produjo un hecho extraordinario: la gente había comenzado a comentar mis cuadros y en de el día de la inauguración, con entrada reservada para los socios del colegio y algunos invitados, se juntaron doce abogados y me compraron el cuadro de tribunales que luego lo donaron al Colegio de Abogados. Fijate vos que en esa muestra no obtuve ningún premio pero estos tipos me compran el cuadro porque estaban ellos ahí, reflejados en el cuadro, aunque hubo gente que puso plata sin que aparecieran en el cuadro, pero ellos se vieron reflejados. Y lo mismo me pasó con el cuadro de La Perla, donde estaban el mozo de la confitería: Miguelito, los dueños de aquel entonces: los hermanos Duro; o gente habitué. Te podés imaginar, gente que en su vida había entrado a una exposición de cuadors iba a ver el cuadro de La Perla porque se veían en él, o reconocían a sus amigos. Tuvo tanto éxito la muestra que en lugar de durar una semana como estaba planificado, duró dos semanas a raíz del público que iba. ¡Todo un suceso! Y para mí fue fantástico porque me había dado mucha alegría el hecho que la gente fuera a ver los cuadros y sobretodo que me compraran uno. Posteriormente, los que aparecían en el cuadro de La Perla decidieron comprármelo. Juntaron plata entre todos y después lo sortearon entre ellos. Ese cuadro lo ganó el manga Marconi, que aparece en el cuadro, y lo quiere tanto que una vez me dijo que le habían ofrecido cinco mil pesos y él no lo aceptó.
¿Se cotizan tus cuadros?
No sé si se cotizan pero él cuenta que le ofrecieron esa plata y él no lo vende por nada del mundo. A mí no me consta porque nadie ha venido a ofrecerme nada, ni por una copia siquiera.
Después seguí así con otros cuadros: El lustrador de zapatos del cine Argentino; La estación, que refleja la partida del tren de las 12.25, donde viajaban los comisionistas. Después hice otro de los catangos, que son los obreros ferroviarios que arreglan las vías. Ese cuadro fue primer premio del salón de pintura del Colegio de Abogados y al ser premio adquisición ahora forma parte del patrimonio del colegio. Me fue muy bien con los cuadros, siempre tuvieron una buena acogida por parte del público pero llegué a un momento en que hacía cuadros y los presentaba y la gente empezaba a buscar: este quién es, este quién no es. Me parecía que era el juego de los siete errores y me recontra cansé y paré ahí. Todo esto duró 7 u 8 años. Pero no sé si desde el punto de vista plástico mis cuadros tiene valor, por lo menos tienen un valor emotivo muy grnade para la gente de Mercedes.
¿Por qué elegís la pintura y no la fotografía, por ejemplo, para captar estos lugares?
No, la fotografía no porque tiene que ver con que me gustaba pintar y el hecho de reflejar tiene que ver con la búsqueda que uno hace, como cualquier pintor, en la evolución de los temas; hacia dónde uno se inclina; hasta dónde te lleva el instinto, lo importante es lo que uno tiene adentro, como el que escribe o le gusta escribir, le sale lo que no ha pensado nunca.
Lo digo porque hay algo de instantáneo en tus cuadros, como una imagen fotográfica que atrapa el instante.
Claro, lo que pasa es que hay personajes que no los podía poner porque no estaban más, eran personajes de la memoria, del recuerdo.
Hay también una cuestión fuerte del costumbrismo y de lo local en la temática de rus cuadros. ¿Había alguna elección estética particular en cuanto a la utilización de algún recurso plástico en tu pintura?
No pero si ahora retomara los pinceles pintaría mejor, a pesar de la falta de práctica, porque observo muchísimos errores desde el tratamiento de la pintura. No sé si pudiera hacer lo que hice antes poruqe eso es irrepetible. Sobretodo poruqe ya dejé de ver muchas cosas de la ciudad, ya no ando mucho por las calles. No haría uncuadro con una escena actual, los haría desde la nostalgia. ...
Continuará....

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