domingo, 5 de agosto de 2007

Homenaje a Fifo Roggero a dos años de su muerte

El cronista plástico (3ra. y última parte)



Continuación...



Además la pintura, hoy por hoy, requiere de que uno se convierta en empresario, en agente de prensa. Ese laburo yo no lo quise hacer porque no me gustaba. Se trata de una farsa que se arma alrededor de un pintor. Es pura promoción, me parece que es menospreciar el producto.
Se ha convertido en una cuestión de mercado.
Si, así es. Yo tuve varias oportunidades para exponer mis cuadros, gente que ha venido a pedirme alguna obra para una exposición, pero siempre me he negado. He expuesto en el colegio de Abogados, en la Biblioteca Ssrmiento, pero nunca aceptaría realizar o formar parte de una exposción que esté auspiciada por la dirección de cultura municipal.
Sin embargo ahora existen otros lugares, nuevos ámbitos como El Taller.
Por ahí en ElTaller sí, pero primero lo que me interesa es verlos andar, ver cómo se desenvuelven. Yo no soy ningún maestro n nada por el estilo. Simplemente mis cuadros forman parte de una época de la pintura de Mercedes. Es un lugar que creo que me he ganado. Pero es cierto, como me decía un amigo, que hay mucha gente joven que no conoce mi pintura. Hay toda una generación o dos que no me conocen.
Sobretodo esa gente joven que se ha volcado al arte, sin una experiencia y que pinta por una cuestión de expresión...
Si, son ganas, como las que tuvimos nosotros. Uno se hace pintor con los años. Eso se logra con el tiempo, con mucho esfuerzo y con muchas horas sobre el cuadro. Y es difícil a veces encontrar el estilo, el modo de expresión e inclusive la forma de transmitir lo que uno lleva dentro. Pero veo que hay un lindo movimiento ahora.
Hay como un boom en lo local y dentro de la pintura. La gente se vuelca a pintar, algunos arrancan por el lado de la expresión.
Creo que puede haber muchas explicaciones del fenómeno, pero una de ellas podrías ser que en los ´60, ´70, los jóvenes militábamos en la política porque teníamos inquietudes, había posibilidades y había ideología. Ahora en este vacío total, en esta falta de utopías, me parece fantástico que se hayan creado estos lugares donde expresar otras inquietudes, donde canalizarlas. Por otro lado este surgimiento espontáneo de los talleres está revelando la no pelotudéz de la juventud. yo lo veo muy bien, sobretodo porque tienen una apertura no sólo a la pintura sio al cine, al teatro, a la literatura. Y lo extraordinario es que se realiza sin estímulo ni apoyo oficial.
Volviendo a la pintura. En tus cuadros y en tu hacer pintura hay algo de cronista de época, esa intención de retratar un momento de la historia cotidiana de la ciudad.
Quizás haya una cierta semejanza.
Lo digo poruqe esto también se plasma en lo que escribís, en tus artículos de contratapa de los sábados.
Quizás, pero eso ya es otra historia.

Fin entrevista...

Publicada en la revista "La Desplumada", agosto 2000, realizada por Octavio Fiorelli.

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