Una lágrima y un lagrimón
EStos corsos mercedinos edición 2009, fueron uno de los corsos más lacrimosos que tenga recuerdo en mi historia personal. Y eso que los corsos de antes, los de los 70 ú 80, eran un poquitín aburridos - la doble mano, la ausencia de comparsas vistosas, la escasa concurrencia de carrozas, las mascaritas y los cachiporrazos -.
Esta edición pasada por agua, tuvo la descencia de durar apenas tres días. La prolongación de las atracciones - algunas decorosamente pasables - hubiera provocado una epidemia de tedio aguda.
Lo que sí es de destacar es la tarea abnegada de los locutores que reavivan el fuego del interés de los espectadores con cada atracción. La tarea es una empresa descabellada ya que hay que vender espejitos de colores por un espectáculo del primer mundo.
- Y ahí se aproxima la comparsa del barrio del sapo. Con su alegre paso y su energía en el baile nos deslumbra en esta noche espectacular. Contagiosa melodía y ritmo alocado. Qué felicidad vivir esta algría. Nos colma de éxtasis su paso.
- VAmos, avancen. Adelante. Que la gente quiere más atracciones.
-Y ahí van los murgueros de la barriada. Su paso nos deleita la vista. ¡Qué maravilla!
-Los muchachos de la carroza de mascaritas requieren de la presencia del jefe comunal. Degustando el exquisito asado a las brasas, los invitados hacen alarde del buen gusto culinario de los figurines.
-Desde aquí se observa, ya viene. Está por caer. La atracción por excelencia de los corsos mercedinos: el rey momo y su séquito de mascaritas y combidados. Una obra de arte de la cartapesta y el ingenio de los talleres municipales.
Las lucecitas de colores cada vez son menos. La famosa mariposa que reposaba frente a la municipalidad pasó a mejor vida. Los adornos colgantes de luces con sus arabescos lucen por su ausencia. Ya ni el olor del choripán inunda las esquinas de la 29: tres, solamente tres puestos se habían instalado para el paladar de los amantes del embutido crujiente.
Las espumas ya no son como antes - pura bolita para agitar y poca espuma para mojar -. Las carrozas abundaron como nunca antes. Tiradas por los tractores municipales fueron unas de las pocas atracciones con una variedad destacada: había regulares, buenas y pésimas.
Al ingenio mercedino se le acabó la alegría de los carnavales.
Pasaron a mejor vida las comparsas numerosas con un despliegue de plumas y lentejuelas. Apenas Lesionados queda como resabio de ese tiempo mejor.
Destacable son los emprendimientos sociales que buscan una alternativa de financiación en los premios que otorga la municipalidad. Otro tema el de los premios.
PAra muestra de la organización de estos corsos 2009 basta aclarar que no hubo segundos lugares, todos fueron primeros premios en su categoría - una atracción por cada categoría -. ¿De qué competencia me hablan?
Lástima que no viva abelito. Era una de las atracciones localistas más queribles de los corsos mercedinos. En su memoria se estableció el premio abelito, otorgado a la atracción que refleje el espíritu de los corsos locales. ESte año lo ganó una joven murga barrial emprendida por el comedor Los Pampitas. En buena hora.
El formato digital de la revista cultural "La colombina". Un espacio para opinar, debatir y discurrir sobre el arte y la cultura del Oeste bonaerense.
miércoles, 11 de marzo de 2009
martes, 17 de febrero de 2009
Escuela El Pampero: un proyecto en crecimiento



Crece desde el pie
Hace unos meses, se presentó en público el proyecto de la escuela "El Pampero", un emprendimiento pedagógico y de enseñanza propulsado por un grupo de padres y maestros.
La característica particular de esta escuela es que la educación se realiza con otra pedagogía que parte de la experiencia de más de 50 años en la Argentina. El instituto Speroni de La Plata es la institución educativa que avala el proyecto de El Pampero - insitutición donde se formaron los maestros que educarán a los niños de "El Pampero" -.
Desde aquella primera presentación en sociedad, en el recinto del Honorable Concejo Deliberante de la Municipalidad de Mercedes (B), han pasado varios meses y esa semilla germinó con fuerza. La escuela - en formación - El Pampero ya cuenta con un espacio propio y con una edificación que se está levantando con el esfuerzo de los padres y los maestros, además de las colaboraciones desinteresadas de todos aquellos que apoyan la iniciativa.
El predio se encuentra sobre la calle 178 y proplongación de colectora de ruta nacional 5, detrás del campo de recreación Noelandia. Los trabajos de modificación y reacondicionamiento del lugar se están realizando desde enero aproximadamente.
Estas son algunas de las imágenes de este espacio educativo que se proyecta al futuro con la fuerza del compromiso de los maestros y los padres que apuestan a este proyecto.
jueves, 12 de febrero de 2009
Cortazarianas noticias de un velorio trunco
Homenaje ajeado de Homero en traje negro
Bruscamente solicitó la atención de los presentes como sólo el podía darse el lujo de hacerlo: con un reverendo y sonoro pedo en medio del llanto descomunal de las comadronas lloronas. El estruendo del gas cortó el aire del velorio y Homero improvisó un discurso, luego de una forzada carraspera.
Nadie le quitaba los ojos de encima. Máxime su llamativo traje a rayas multicolores, cual un payaso salido del circo en plena función de gala. Homero comenzó elogiando el servicio mortuorio y las coronas de flores. Enumeró cada uno de los mensajes escritos en los arreglos florales y nunca dejó de señalar el cajón y al muerto que allí velaban.
La viuda estaba absorta, atónitos estaban los amigos del finado y nadie se atrevió a preguntar quién carajos era ese pelotudo que comenzó un discurso, casi susurrando y lo continuaba gritando con toda sus fuerzas. Es que las lloronas, viendo su lugar de duelo y llanto amenazado, comenzaron a llorar con energía, tratando de tapar las palabras que Homero profería -cual eructos arrojados al aire de la noche-. Pero Homero no se dejaba amedrentar y a cada palabra emitida acompañaba con un fuerte zapataso a los pies del cajón. Los presentes temieron que el ataúd se cayera y prestos se arrimaron al féretro para sostenerlo, mientras Homero con sutíl elegancia esquivaba los manotazos de los deudos que querían quitarlo de su lugar de privilegio.
El muertito yacía duro y quietito en el cajoncito mientras los empleados de la cochería hacían lo imposible por tomar de los pies y los brazos al hereje injurioso.
La viuda lloraba con mayor amargura la ausencia de su esposo y las comadronas del velorio comentaban por lo bajo el infelíz episodio.
Homero con su traje ajado terminó en la vereda de la casa mortuoria. Un poco magullado se acomodó los trastos y miró de reojo el monigote que lo vigilaba desde la puerta del velorio. Se acomodó el peinado y de un puñetazo tumbó al monigote y se metió nuevamente al velorio. El tumulto se armó nuevamente y entre empujones, codazos y pellizcones consiguió ubicarse nuevamente junto al cajón. A los gritos, retomó su discurso interrumpido y lanzó una serie de improperios y de injurios contra todos los presentes, incluida la viuda.
Los deudos se empezaron a insultar, unos a otros, tirándose la culpa de haber sido quienes habían traído a semejante personaje al velorio.
Homero no dejó títere con cabeza y como cierre de su perorata, apoyando su mano sobre la frente del difunto, vociferó su último alegato a favor del muerto.
- Que nadie se sienta tocado, con cada una de las palabras que he proferido. Pero no puedo dejar de sentir una gran envidia hacia este ser que nos está dejando, huérfanos en este mundo del absurdo.
Quisiera que no se culpe a nadie, que nadie sienta un pesar sobre su pecho. Pero me inunda un profundo deseo de recostarme junto a este cadaver y mirar el mundo desde sus órbitas hundidas. Que nadie se sienta tocado. Que los que alguna vez humillaron su presencia, desde el más lejano exilio, se sientan apenados por su, ahora, prolongada ausencia. Más que nadie en este mundo, le debemos nuestro más sincero agradecimiento: por sus palabras de desaliento, por sus historias desopilantes y por su más que inútil ejemplo de escritura. Por todo esto: gracias. Gracias, julio. Y adiós. Adiós pequeño gigante ser. Hasta siempre, compañero.
Bruscamente solicitó la atención de los presentes como sólo el podía darse el lujo de hacerlo: con un reverendo y sonoro pedo en medio del llanto descomunal de las comadronas lloronas. El estruendo del gas cortó el aire del velorio y Homero improvisó un discurso, luego de una forzada carraspera.
Nadie le quitaba los ojos de encima. Máxime su llamativo traje a rayas multicolores, cual un payaso salido del circo en plena función de gala. Homero comenzó elogiando el servicio mortuorio y las coronas de flores. Enumeró cada uno de los mensajes escritos en los arreglos florales y nunca dejó de señalar el cajón y al muerto que allí velaban.
La viuda estaba absorta, atónitos estaban los amigos del finado y nadie se atrevió a preguntar quién carajos era ese pelotudo que comenzó un discurso, casi susurrando y lo continuaba gritando con toda sus fuerzas. Es que las lloronas, viendo su lugar de duelo y llanto amenazado, comenzaron a llorar con energía, tratando de tapar las palabras que Homero profería -cual eructos arrojados al aire de la noche-. Pero Homero no se dejaba amedrentar y a cada palabra emitida acompañaba con un fuerte zapataso a los pies del cajón. Los presentes temieron que el ataúd se cayera y prestos se arrimaron al féretro para sostenerlo, mientras Homero con sutíl elegancia esquivaba los manotazos de los deudos que querían quitarlo de su lugar de privilegio.
El muertito yacía duro y quietito en el cajoncito mientras los empleados de la cochería hacían lo imposible por tomar de los pies y los brazos al hereje injurioso.
La viuda lloraba con mayor amargura la ausencia de su esposo y las comadronas del velorio comentaban por lo bajo el infelíz episodio.
Homero con su traje ajado terminó en la vereda de la casa mortuoria. Un poco magullado se acomodó los trastos y miró de reojo el monigote que lo vigilaba desde la puerta del velorio. Se acomodó el peinado y de un puñetazo tumbó al monigote y se metió nuevamente al velorio. El tumulto se armó nuevamente y entre empujones, codazos y pellizcones consiguió ubicarse nuevamente junto al cajón. A los gritos, retomó su discurso interrumpido y lanzó una serie de improperios y de injurios contra todos los presentes, incluida la viuda.
Los deudos se empezaron a insultar, unos a otros, tirándose la culpa de haber sido quienes habían traído a semejante personaje al velorio.
Homero no dejó títere con cabeza y como cierre de su perorata, apoyando su mano sobre la frente del difunto, vociferó su último alegato a favor del muerto.
- Que nadie se sienta tocado, con cada una de las palabras que he proferido. Pero no puedo dejar de sentir una gran envidia hacia este ser que nos está dejando, huérfanos en este mundo del absurdo.
Quisiera que no se culpe a nadie, que nadie sienta un pesar sobre su pecho. Pero me inunda un profundo deseo de recostarme junto a este cadaver y mirar el mundo desde sus órbitas hundidas. Que nadie se sienta tocado. Que los que alguna vez humillaron su presencia, desde el más lejano exilio, se sientan apenados por su, ahora, prolongada ausencia. Más que nadie en este mundo, le debemos nuestro más sincero agradecimiento: por sus palabras de desaliento, por sus historias desopilantes y por su más que inútil ejemplo de escritura. Por todo esto: gracias. Gracias, julio. Y adiós. Adiós pequeño gigante ser. Hasta siempre, compañero.
lunes, 19 de enero de 2009
Los blogs y la fe de errata

La posibilidad de corrección de la información
En el último post de Lacolombinadigital, cometí el error de publicar un número que no condecía con la matemática pura. 2009 menos 1919 no es igual a 100, es igual a 90. Escribiendo sobre el aniversario número noventa de la muerte de la activista socialista polaca Rosa Luxemburgo, incurrí en el error de titularlo como el centenario de la muerte de dicha intelectual.
Esto me lleva a pensar en la ligereza en que muchas veces uno escribe y sube información que en gran parte no está chequeada o confía de manera casi ingenua en la veracidad de las fuentes. Muchas veces en el afán de subir textos se cometen estos errores de tipeo o de chequeo de lo publicado.
Los medios gráficos tradicionales cuentan o contaban con la figura de los correctores de estilo y los correctores de la información. Su tarea era revisar los artículos y corroborar que la data y la forma del texto sea el correcto. Hoy, tecnología mediante, los nuevos medios de comunicación y de información adolescen de una estructura y una formalidad en los procedimientos de edición y generación de información. Los correctores ortográficos incluidos en los procesadores de textos no pueden igualar la labor de los correctores humanos. Muchas veces los mismos editores de los blogs no tienen tiempo de confirmar y revisar lo que se publica en internet.
También muchas veces son los mismos lectores los que funcionan como correctores de la información que se publica. La responsabilidad sobre la tarea que se quiere llevar a cabo hace que muchas veces esos errores no sean subsanados.
¿Existe la fe de erratas en los blogs?
La posibilidad de borrar y modificar los post es una alternativa de corrección. También la aclaración posterior es un saludable ejercicio de autocrítica y de salvaguarda de la credibilidad del medio que se quiere construir y sostener.
Rosa Luxemburgo fue una mujer de una actividad y una participación política interesante y positiva. Discutió con los popes del comunismo y del marxismo de igual a igual: Lenin, Kaustky, los pares del partido socialista alemán. Adoptó una postura antibélica cuando la mayoría de los partidarios socialistas contemporáneos apoyaron la iniciativa armamentista del Kaiser y la Primera Guerra Mundial. Murió de una manera casi absurda: por el culatazo de la bayoneta de un soldado alemán que reprimía las manifestaciones de los socialistas en contra de la reacción conservadora. Rosa Luxemburgo murió el mismo día en que mataron a Karl Liebknecht, un diputado socialista que compartió su misma lucha y postura. Juntos conformaron el grupo político antibelicista Espartaco.
La información fluye con rapidéz y de forma casi incontrolable en la red. Tener el cuidado de no subir información errónea es un compromiso que se debe tener para no ensuciar y empobrecer aún más la internet.
miércoles, 14 de enero de 2009
Rosa Luxemburgo: 90 años de su asesinato (1919 - 2009)
A noventa años de la muerte de una militante
El 15 de enero se cumplen noventa años del asesinato de la dirigente socialista alemana Rosa Luxemburgo, quien debatió y luchó por los trabajadores.
Su lema era: "En el principio fue el acto" anteponiendo la acción a su prolífica producción teórica.
Fundó y dirigió desde la prisión la Liga Espartaco que luchó contra la guerra desatada entre Alemania y los países de Europa en 1914 - Primera Guerra Mundial -.
Apoyó la Revolución Rusa de 1917 y luchó por el derrocamiento de los gobiernos imperialistas, sobre todo del Kaiser en Alemania.
sábado, 3 de enero de 2009
Bienvenido nuevo año 2009
Las promesas vanas de un futuro promisorio
Comenzó el 2009 y empezó a los tiros y estruendos: desde los festejos con fuego de artificio - interesante metáfora - hasta el fuego real que aniquila y mata en la Franja de Gaza, pasando por los disturbios en Grecia.
Este año que nos arrima el calendario es un tiempo nuevo de nuevas vanas promesas, promesas sobre el bidet, augurios sobre los muertos, sobre los desposeidos víctimas de la debacle financiera primermundista.
Es tiempo de consumo desenfrenado: aumentan un 25 por ciento las ventas de juguetes a pesar de la crisis económica que se avecina; las heladeras y los aires acondicionadores se venden como pan caliente en un verano que promete calor al por mayor; el gobierno ajusta el plan de incentivación a la producción para que no se produzcan despidos masivos a partir del consumo.
El capitalismo muestra sus miserias y a pesar de la desnudez del rey, el pueblo vitorea pan y circo para hoy. Mañana, Dios proveerá.
Pasó la navidad y "Cachito campeón de Corrientes" llevó su pan dulce bajo el brazo para su casa. Los chicos recibieron sus regalos y ahora falta que cumplan los Reyes Magos con el ritual del consumo autoimpuesto. Cada tanto aparece una noticia que nos devuelve a la realidad cruda del desgano y la muerte: "dos ancianos brutalmente asesinados", " muerto por querer ser policia"...
La realidad se nos presenta como un ser bifronte, como "Mister Hyde y Doctor Jeckill", una permanente mutación de la realidad que se muestra dual, esquiva, movediza e huidiza.
¿Quién puede profetizar qué pasará mañana exactamente?
Los papeles se les queman a las pitonizas de turno y los astrólogos ya curraron lo necesario antes de que termine el 2008. Horangel facturó y hasta diciembre próximo no asoma su nariz por los medios.
Pan y Circo, "Cerdos y Peces", bienvenidos al 2009. La mesa de la cotidianeidad está servida.
lunes, 22 de diciembre de 2008
El morbo nuestro de cada día

El espectáculo de ver de cerca a la muerte
Hace años que la autopista Mercedes - Lujan está en proceso de construcción. Hace años que las empresas constructoras vienen demorando la finalización total de las obras. hace varios años que la ruta nacional cinco se cobra la vida de cientos de conductores - usuarios de un servicio por el cual pagan una cuota elevada en función de una magra prestación.
Hace años que los mercedinos estamos "acostumbrándonos" al sonido de las sirenas de los bomberos durante los fines de semana. Casi siempre esa alarma indica la tragedia de un accidente automovilístico en la ruta cinco. ¿Cuántos muertos tiene esa ruta en estos últimos años? Habría que chequear los medios gráficos mercedinos y de los alrededores para hacer una estadística fehaciente del índice de mortalidad por accidentes en esa autovía.
El progreso tiene sus costos y se los cobra en kilogramo carne.
Hace años se hizo costumbre que junto con los bomberos voluntarios, en sus salidas de emergencias, partan varios habitantes curiosos de tener la primicia del accidente en vivo y en directo. Es que la muerte, esa gran incógnita que nos corcome a todos de a poco, es un fuerte llamador del morbo. Los diarios locales aumentan su venta con la noticia de un accidente. Cada muerte de fin de semana es el pan nuestro de cada comentario de bar. Es que en los pueblos chicos las noticias se sustentan con la fatalidad ajena, además de la sección estrella de los avisos fúnebres.
En Mercedes, los vehículos accidentados son trasladados en las cercanías de la comisaría. Depositados en la vía pública, los autos chocados son un atractivo de los parroquianos. Así, a los comentarios contradictorios sobre las causas de los accidentes, se suman la observación de los daños sufridos por los vehículos para evaluar la suerte de los conductores. Una característica pueblerina es la profusa imaginación sobre las causas y los hechos en torno de los accidentes: las versiones son muchas y variadas y casi siempre, inciertas y falsas.
Un ejemplo de esta explotación sobre la sangre y la muerte para nutrir la noticia es la utilización del mítico diario Crónica. Fotografías a todo color de los cuerpos mutilados y los hechos de violencia. Amarillismo periodístico. Hasta ahora, los medios locales no han incurrido en esa estrategia de venta a costa del dolor ajeno.
Somos animales de costumbres bajas. Nos regodeamos de la desgracia ajena, del dolor y la desdicha. Necesitamos ver con nuestros propios ojos que no somos nosotros quienes estamos muertos. Como si necesitáramos justificar nuestra existencia a partir de la tragedia de otros.
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