El formato digital de la revista cultural "La colombina". Un espacio para opinar, debatir y discurrir sobre el arte y la cultura del Oeste bonaerense.
martes, 15 de abril de 2008
sábado, 12 de abril de 2008
taller de escritura experimental

Convenio entre La Violetera y la U.E.B Mercedes B.
La violetera realizó un convenio de realización de talleres con la Unión de Educadores Bonaerenses de la ciudad de Mercedes B.
En el marco del mismo se viene dictando el Taller de Escritura Experimental y Vivencial que se inició el primer sábado de abril en el salón del sindicato docente.
Con una buena repercución de participantes el taller se desarrollará a lo largo de 12 encuentros, los días sábado por la mañana. El taller esta coordinado por Octavio Fiorelli.
jueves, 10 de abril de 2008
Recordando a Osvaldo Elliff

Transcripción de una entrevista
La nota fue publicada en la revista "La desplumada" nro. 6, de noviembre de 2000.
Realizada por Octavio Fiorelli.
Osvaldo Elliff: Poeta, peregrino y soñador.
Nació en 1934. Pleno verano. Quizás lo trajo una golondrina a estas tierras porque su vida transcurrió no sólo en Mercedes, sino que rodó por otros lugares de aquí y allá. De 1952 es su primer libro "La soledad genuina" al que siguen otros que lo marcan, definitivamente, como poeta y escritor.
Fundó el "Centro de Fantasía y Ciencia Ficción" y la "Agrupación Amigos del Tango" de La Plata.
Una dolencia lo aqueja desde hace tiempo y le imposibilita abandonar su casa, pero la enfermedad no ha podido enjaular su espíritu viajero. Elliff continúa cantando al amanecer.
Es justo y necesario aclarar un par de puntos sobre esta entrevista. En primer lugar, la misma fue realizada de una forma particular, no habitual a como se vienen realizando. Osvaldo prefirió que se le acerquen las preguntas para responder por escrito. [...] Por todo esto es justo y necesario rescatar del olvido y la soledad y traer al presente a este poeta: Osvaldo Elliff.
- En uno de sus poemas del libro "El sueño en que vivimos" dice: " ... jinete del poema nunca de la poesía" ¿Por qué marca esta diferencia entre poema y poesía? Da la sensación de que se instala más como hacedor que como "ejecutante" de la poesía.
- Interpreto, existe una diferencia entre hombre-esencia y el hombre-existencia. Y como se trata con lo que a mi respecta de la poesía, tendremos en cuenta al hombre-esencia. No obstante que nunca nos libramos del hombre-existencia que surge del vivir y del respirar mismo en las circunstancias a las que se refería Ortega y GAsset.
- Si tuviera que elegir un poema para presentarse al mundo ¿cuál elegiría y por qué?
- Diré que toda la obra poètica escrita en los últimos cincuenta años forma parte de un todo, vista desde el hoy, cada poema nació cuando debía nacer, ni antes ni después.
-Su obra poética y su prosa es numerosa y arranca en 1952, a los 18 años de edad, y llega por lo que recabé hasta 1982. Desde ese año ¿ha continuado escribiendo? ¿Podría, brevemente, nombrar su obra posterior a 1982?
- Nunca he dejado de escribir diariamente y sigo haciéndolo. Posteriormente a 1982 no he publicado muchos libros. Esto no es casual ni se debe meramente a razones económicas, entre otras, sino a lo que llemamos un estaqdo de introspección, necesario por otra parte en que pacientemente han transcurrido los años y que ha dado sus frutos.
- A pesar de la dolencia ¿está escribiendo actualmente?
- Preparo la edición de un nuevo libro la que momentáneamente llamo "Vivir lo eterno".
- En su extensa trayectoria figura que fue miembro de la Academia Porteña del Lunfardo ¿Cómo ve el lunfardo hoy?
- Hace años que renuncié a mi membrecía en la Academia Porteña del Lunfardo, eso se debió a mi interés por otras disciplinas. No obstante me mantengo fiel a la Academia: "el pueblo agranda el idioma".
- Hemos hablado un poco de su obra y su trayectoria en las letras, pero también ha sido un hombre con inquietudes en otras áreas de la cultura: fundador del Centro de Fantasía y Ciencia Ficción y de la Agrupación AMigos del TAngo de la ciudad de La Plata.
- Mi relación con la ciencia ficción y el tango son actualmente de caracter pasivo, como lector, casi exclusivamente.
- También presidió el Cine Club de La Plata.
- Ya no voy al cine por razones de salud pero veo una o dos películas cada día por televisión. Poseo una videoteca de más de mil títulos y cada día elijo el programa que me gusta.
- Cuéntenos ¿Quién es Osvaldo Elliff?
- Osvaldo Elliff es alguien que me mira detrás del espejo o de infinitos espejos y hablamos y conversamos, aunque generalmente no os ponemos de acuerdo.
- ¿Qué es er poeta? ¿Qué busca un poeta? ¿Busca generar algo en los otros?
- Ser poeta es nacer con un destino irrechazable buscando el porqué y el para qué de ese destino, precisamente en los poemas que escribo. ¿Los otros? Pueden ser el cielo o el infierno en este mundo, en nuestra circunstancia.
- ¿Qué les diría a los jóvenes poetas?
- Que tengan paciencia. Con el paso de los años sabrán el porqué y el para qué de todo esto.
sábado, 5 de abril de 2008
Más de un año y 100 posts

Cien entradas en el blog
Ya pasaron 100 posts, entradas, publicadas en este blog. Más de un año de funcionamiento.
Y la perspectiva de continuar publicando artículos y editoriales concernientes al ámbito cultural y artístico, no sólo de la ciudad de Mercedes b., sino desde una mirada que intenta ser más abarcativa, más globalizadora, más abierta. Sin renegar de los localismos, sosteniendo el interés en lo que nos pasa como ciudad y como pueblo, pero también como país y como nación.
En cien entradas se han publicado diversidades de temas relacionados: el devenir urbano, el arte y sus implicancias, las identidades forjadas históricamente en nuestra cultura como país, los derroteros contemporáneos de nuestra realidad social y cultural, las posturas culturales sostenidas desde distintos actores sociales, las perspectivas que se ponen en juego en nuestro día a día ...
Desde la idea de una diversidad posible sostenida en la práctica diaria y la voluntad, se ha escrito y publicado en consonancia con el proyecto inicial de la revista cultural "La Colombina". Este blog abrió la posibilidad de trasponer la frontera de la distancia y el sostenimiento económico. Es infinitamente menos costoso la publicación via internet que la edición en papel. Además tiene un potencial de llegada a más lectores que el soporte material, con la ventaja de poder recurrir a las entradas más antiguas y consultar todo lo editado.
El medio es el mensaje postulo Marshall McLuhan, avizorando el crecimiento exponencial de los canales de comunicación que aparecerían y los distintos grados o niveles de participación y acceso que posibilitarían para todos los hombres. Internet y estos "soportes" tecnológicos digitales - blogs, fologs, wordpress, e-mails - abrieron la posibilidad de una apertura y acceso a la expresión y la información jamás pensada. El riesgo es caer en la fragmentación, la dispersión y el encierro en cada uno de los universos personales que se colocan y suben a la web. Peligro que algunos intelectuales ya han teorizado y denunciado (Richard Sennet, por ej.).
Desde lacolombinadigital se levanta una voz que indaga en lo que nos pasa como sociedad; lo que nos une y nos distancia; lo que nos identifica.
Como las palomas mensajeras - una de las asociaciones posibles - intenta ser la portadora del mensaje de estos tiempos.
jueves, 3 de abril de 2008
Nuevo taller de Escenografía en La Violetera

Empieza el 12 de abril
Comienza abril y en La Violetera se está gestando un nuevo taller: el de escenografía (diseño y realización), dictado por Sebastián Verón - profesor de teatro; psicodramatista con estudios en la Universidad de Madres de Plaza de Mayo y la escuela de psicodrama de Tato Pavlovski; estudios de escenografía en la IUNA, Centro Cultural Rojas -.
El taller está dirigido a estudiantes de artes visuales, danza, artistas y público en general.
El próximo 12 de abril se realizará una clase abierta en el primer piso del Centro Cultural ex Teatro Argentino, a partir de las 10 de la mañana.
La modalidad del taller es de módulos de una hora y media los días sábados, una vez cada quince días.
miércoles, 2 de abril de 2008
Homenaje a los caídos en Malvinas
El hundimiento del Belgrano
La vieja quilla de acero y hierro salvaba el escollo que las aguas del Atlántico presentaban al Belgrano. El barco hospital, que volvía al continente, navegaba pesadamente sobre las profundas aguas mientras su estela ocultaba el rastro de un submarino inglés.
Cerca de mil hombres, entre soldados, marinos, médicos y civiles, estaban embarcados en el Belgrano. Totalmente relajados bajo la bandera de la cruz roja, viajaban hacia su tierra natal, alejándose de aquel infierno que comenzaba a desatarse en torno a las islas.
¿Dónde estará la cruz del sur en el cielo nocturno marino? Tan próximos a la Antártida, los reflejos de las estrellas en la cresta de las olas semejan luciérnagas en el campo verde de la pampa.
El paisaje es tan monótono como la lisura de la llanura; entrecortado el plano del horizonte por las olas que parecen cuchillas que aparecen y desaparecen en un abrir y cerrar de ojos.
Envueltos en ese movimiento de vaivén, los cuerpos se mecen y se mimetizan como los juncos del delta del Paraná.
Ahí va el Belgrano con su carga de heridos y desganados, cortando la distancia entre un continente y sus islas tan conflictuadas. Los cuerpos flagelados no conocen de historia, de reclamos, de derechos; sólo quieren descansar y olvidar aquello que los castigó, que los maltrató. Las esperan
zas están puestas en el reencuentro: con los seres queridos, con la tierra firme, con la tranquilidad de las tardesitas con mate y bizcochitos.
Tan tranquilamente se mece el Belgrano en aquellas aguas oscuras que no imagina su destino final. La bruma invade la cubierta. El cielo se esconde detrás de aquellas nubes.
El golpe fue fatal. La quilla se quebró y el Belgrano se hundió en esas aguas heladas del Atlántico Sur.
26 años después, recordamos con pena el sacrificio de los jóvenes soldados muertos en y por Malvinas.
La quilla del Belgrano, como una lápida que nadie ve, señala la insensatéz de la guerra, la idiotéz de los comandantes y azuza la conciencia de un pueblo que ciegamente festejó la " hazaña" de sus verdugos y castigadores.
Ni los poetas pueden, ni quisieran, acallar ese testimonio que sigue oxidándose y carcomiendo el orgullo de algunos nostálgicos patriótas.
La vieja quilla de acero y hierro salvaba el escollo que las aguas del Atlántico presentaban al Belgrano. El barco hospital, que volvía al continente, navegaba pesadamente sobre las profundas aguas mientras su estela ocultaba el rastro de un submarino inglés.
Cerca de mil hombres, entre soldados, marinos, médicos y civiles, estaban embarcados en el Belgrano. Totalmente relajados bajo la bandera de la cruz roja, viajaban hacia su tierra natal, alejándose de aquel infierno que comenzaba a desatarse en torno a las islas.
¿Dónde estará la cruz del sur en el cielo nocturno marino? Tan próximos a la Antártida, los reflejos de las estrellas en la cresta de las olas semejan luciérnagas en el campo verde de la pampa.
El paisaje es tan monótono como la lisura de la llanura; entrecortado el plano del horizonte por las olas que parecen cuchillas que aparecen y desaparecen en un abrir y cerrar de ojos.
Envueltos en ese movimiento de vaivén, los cuerpos se mecen y se mimetizan como los juncos del delta del Paraná.
Ahí va el Belgrano con su carga de heridos y desganados, cortando la distancia entre un continente y sus islas tan conflictuadas. Los cuerpos flagelados no conocen de historia, de reclamos, de derechos; sólo quieren descansar y olvidar aquello que los castigó, que los maltrató. Las esperan
zas están puestas en el reencuentro: con los seres queridos, con la tierra firme, con la tranquilidad de las tardesitas con mate y bizcochitos.Tan tranquilamente se mece el Belgrano en aquellas aguas oscuras que no imagina su destino final. La bruma invade la cubierta. El cielo se esconde detrás de aquellas nubes.
El golpe fue fatal. La quilla se quebró y el Belgrano se hundió en esas aguas heladas del Atlántico Sur.
26 años después, recordamos con pena el sacrificio de los jóvenes soldados muertos en y por Malvinas.
La quilla del Belgrano, como una lápida que nadie ve, señala la insensatéz de la guerra, la idiotéz de los comandantes y azuza la conciencia de un pueblo que ciegamente festejó la " hazaña" de sus verdugos y castigadores.
Ni los poetas pueden, ni quisieran, acallar ese testimonio que sigue oxidándose y carcomiendo el orgullo de algunos nostálgicos patriótas.
A veintiseis años
lunes, 31 de marzo de 2008
El lock out agropecuario y la cultura
Ponerse en el lugar del otro
Es curioso lo que se escucha en la calle por estos días de conflicto agropecuario. Hay gente que toma una postura abiertamente a favor de la protesta del campo sin deslindar la complejidad del asunto. Los chacareros que cortan las rutas no son lo mismo que los que protestan en la capital con las cacerolas. Como bien lo admitió uno dirigente, son los hijos de los chacareros y la clase alta y media alta de la ciudad porteña. Beneficiarios directos e interesados indirectamente en los frutos del campo y las grandes cosechas. Propietarios e hijos de propietarios- productores.
Lo que uno no comprende de esta situación es el grado de beligerancia que los "productores" han llevado con su protesta. Llegar al corte de ruta con una táctica que muchas veces ellos mismos detestaron e injuriaron.
Sin embargo la protesta es un derecho que compete a todos y no es ilegítimo quejarse contra una medida que los afecta. Pero llevar al extremo del desabastecimiento y colocar a la población civil y ciudadana en situación de rehenes, escapa de toda lógica de confrontación sectorial en democracia; teniéndo los medios para un reclamo justo.
Parece que los que cortan rutas, aunque invocan la fe y sostienen imágenes de cristianos católicos de bien, no toman la palabra de su religión y no se colocan en el lugar del otro: los niños, los ancianos, los enfermos, los trabajadores, las amas de casa, los estudiantes, todos.
El grado de soberbia y cortedad de miras y razonamiento es lamentable y preocupante. Los dueños de la tierra, los productores agropecuarios, sojeros, pooles de siembra, acopiadores, agroexportadores, industriales agropecuarios, no ven más allá de sus ombligos.
Harto llenos de lo que sus propiedades les dan, con la ayuda y el esfuerzo del clima y su pericia, se asemejan a cerdos que están cebados con la tajada de ganancia que dejarían de percibir en pos de un proyecto de país inclusivo que ellos, parece, no comparten.
Lo sorprendente es escuchar a personas que, sin participar de la problemática que les ocasiona las retenciones móviles, toman la lucha del campo como propia.
Ellos, pareciera, sí se ponen en el lugar de los otros. De aquellos otros que nunca se pusieron, ni se pondrán en su lugar.
Esos son los que más extrañeza provocan.
Es curioso lo que se escucha en la calle por estos días de conflicto agropecuario. Hay gente que toma una postura abiertamente a favor de la protesta del campo sin deslindar la complejidad del asunto. Los chacareros que cortan las rutas no son lo mismo que los que protestan en la capital con las cacerolas. Como bien lo admitió uno dirigente, son los hijos de los chacareros y la clase alta y media alta de la ciudad porteña. Beneficiarios directos e interesados indirectamente en los frutos del campo y las grandes cosechas. Propietarios e hijos de propietarios- productores.
Lo que uno no comprende de esta situación es el grado de beligerancia que los "productores" han llevado con su protesta. Llegar al corte de ruta con una táctica que muchas veces ellos mismos detestaron e injuriaron.
Sin embargo la protesta es un derecho que compete a todos y no es ilegítimo quejarse contra una medida que los afecta. Pero llevar al extremo del desabastecimiento y colocar a la población civil y ciudadana en situación de rehenes, escapa de toda lógica de confrontación sectorial en democracia; teniéndo los medios para un reclamo justo.
Parece que los que cortan rutas, aunque invocan la fe y sostienen imágenes de cristianos católicos de bien, no toman la palabra de su religión y no se colocan en el lugar del otro: los niños, los ancianos, los enfermos, los trabajadores, las amas de casa, los estudiantes, todos.
El grado de soberbia y cortedad de miras y razonamiento es lamentable y preocupante. Los dueños de la tierra, los productores agropecuarios, sojeros, pooles de siembra, acopiadores, agroexportadores, industriales agropecuarios, no ven más allá de sus ombligos.
Harto llenos de lo que sus propiedades les dan, con la ayuda y el esfuerzo del clima y su pericia, se asemejan a cerdos que están cebados con la tajada de ganancia que dejarían de percibir en pos de un proyecto de país inclusivo que ellos, parece, no comparten.
Lo sorprendente es escuchar a personas que, sin participar de la problemática que les ocasiona las retenciones móviles, toman la lucha del campo como propia.
Ellos, pareciera, sí se ponen en el lugar de los otros. De aquellos otros que nunca se pusieron, ni se pondrán en su lugar.
Esos son los que más extrañeza provocan.
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