Opiniones sobre un grave caso en Mercedes
Hace pocos dias trascendio el hecho del asesinato de un agente policial envuelto en un hecho delictivo que lo tenia como presunto participante. El asalto a un quintero de nacionalidad boliviana gano los medios nacionales y locales. Al episodio se suma que el asaltante fallecido era un integrante de la fuerza de seguridad bonaerense. Lo cual agrava el tema y abre una serie de cuestionamientos sobre la fuerza policial.
Segun trascendidos no era la primera vez que integrantes de la comunidad boliviana asentados en el partido de Mercedes (B) han sufrido este tipo de "aprietes" y delitos. En esta ocacion el damnificado tuvo la valentia o el arrojo de defenderse y consiguio repeler el intento. En el hecho muere uno de los asaltantes quien es identificado, posteriormente, como un agente de la policia. Se sospecha que los dos compañeros que huyeron tambien podrian pertenecer a la policia.
Este detalle de pertenencia a la fuerza policial alimenta la hipotesis de que muchos de los hechos delictivos acontecidos en el territorio bonaerense estan ligados a integrantes de la fuerza. La hipotesis se sustenta en la gran cantidad de hechos donde se ha descubierto la participacion de hombres de la policia o donde la misma fuerza ha "liberado" el terreno permitiendo, por omision y ausencia policial, el libre accionar de los delicuentes.
Las aristas de esta causa y sus derivaciones pueden llevar a pensar en como se financia la fuerza y si los sueldos de los policias son acordes a su desempeño. Esta todo el tema de las horas extras que denominan adicionales, quitando horas de descanso para sumar dinero al ingreso salarial.
Lo pasmoso para algunos mercedinos es la familiaridad de este agente fallecido. No concuerda el recuerdo de la persona con el hecho en que perdio la vida. Algunos medios titularon: "poliladron" en alusion a una serie televisiva dondes los limites entre los policias y los delicuentes estaban borrados.
Tambien muchos comentarios y lo que se atribuye al "saber popular" hablan de que la fuerza se nutre de personas que han tenido que delinquir o conocen de cerca el mundo del delito. Otros postulan que para hacer una tortilla hay que romper huevos o meterse en el fango para limpiar la mugre social. Lo cierto es que este hecho reaviva el tema de la calidad institucional de la policia y sus hombres.
Aquellos que estan para cuidar y proteger no pueden cometer actos delictivos.
Por otra parte el hecho de que el afectado fuera un integrante de la comunidad boliviana y la reiteracion de estos hechos habla sobre una focalizacion y una seleccion sobre los damnificados.
Quizas este hecho haga que los mercedinos podamos ver a los bolivianos y a todos los actores inmigrantes como personas y como ciudadanos integrantes de esta comunidad local, mas alla de la actividad y del color de piel o credo.
El formato digital de la revista cultural "La colombina". Un espacio para opinar, debatir y discurrir sobre el arte y la cultura del Oeste bonaerense.
lunes, 4 de febrero de 2008
jueves, 31 de enero de 2008
Chau Lorusso
Peligro de gol, peligro de gol: goooollll
Todo pueblo que se respete tiene sus personajes locales: el degeneradito, el loquito de la bicicleta, el chorro compulsivo, el borrachín empedernido. Lorusso pertenecía a esta galería de personajes inolvidables del pueblo.
El loco Lorusso era un tipo un tanto hosco, con su bicicleta a cuesta y su megáfono al cuello; sus salidas espontáneas de relator de fútbol o difusor amateur de tangos, lo destacaban de la monotonía pueblerina. Memorables son las encuestas improvisadas sobre campeonatos , mejores jugadores y demás yerbas futbolísticas.
Vivía de vender rifas y en eso no era un loco, la tenía muy clara. Las rifas eran del club de sus amores: El Club Mercedes. Como un hincha más, conocía el fixture de la temporada, los jugadores, las merjores jugadas y las anécdotas. Su casa era un altar a su pasión futbolera.
Una anécdota fue cuando pasó MAradona por los tribunales de Mercedes y el loco con su megáfono bociferaba desde la plaza central a favor de los jugadores locales: ni Maradona, ni Batistuta ... Bomaggio es el mejor.
Otra para la historia fue cuando un desesperado se había colgado de una antena de radio en pleno centro de la ciudad y amenazaba con tirarse. La policía y los bomberos estaban presentes y como no podía ser de otra manera los curiosos del pueblo y el Loco. Lorusso con bicicleta y todo alentaba con su megáfono a no tirarse, a querer la vida. Los bomberos le pidieron el megáfono y así rescataron al potencial suicida.
El loco era parte de una postal mercedina. Se nos fue en verano, sin campeonato y con la gente de vacaciones.
Chau loco, mejor suerte en el cielo. Adiós, Lorusso.
Todo pueblo que se respete tiene sus personajes locales: el degeneradito, el loquito de la bicicleta, el chorro compulsivo, el borrachín empedernido. Lorusso pertenecía a esta galería de personajes inolvidables del pueblo.
El loco Lorusso era un tipo un tanto hosco, con su bicicleta a cuesta y su megáfono al cuello; sus salidas espontáneas de relator de fútbol o difusor amateur de tangos, lo destacaban de la monotonía pueblerina. Memorables son las encuestas improvisadas sobre campeonatos , mejores jugadores y demás yerbas futbolísticas.
Vivía de vender rifas y en eso no era un loco, la tenía muy clara. Las rifas eran del club de sus amores: El Club Mercedes. Como un hincha más, conocía el fixture de la temporada, los jugadores, las merjores jugadas y las anécdotas. Su casa era un altar a su pasión futbolera.
Una anécdota fue cuando pasó MAradona por los tribunales de Mercedes y el loco con su megáfono bociferaba desde la plaza central a favor de los jugadores locales: ni Maradona, ni Batistuta ... Bomaggio es el mejor.
Otra para la historia fue cuando un desesperado se había colgado de una antena de radio en pleno centro de la ciudad y amenazaba con tirarse. La policía y los bomberos estaban presentes y como no podía ser de otra manera los curiosos del pueblo y el Loco. Lorusso con bicicleta y todo alentaba con su megáfono a no tirarse, a querer la vida. Los bomberos le pidieron el megáfono y así rescataron al potencial suicida.
El loco era parte de una postal mercedina. Se nos fue en verano, sin campeonato y con la gente de vacaciones.
Chau loco, mejor suerte en el cielo. Adiós, Lorusso.
martes, 29 de enero de 2008
Carnavales mercedinos 2008: pronóstico reservado
Lo que nos espera
Estos carnavales 2008 vienen un poco aplacados. A los preparativos de algunas comparsas y murgas se suma un silencio amenazante sobre lo que se mostrará en las pasadas de este año.
En un brevísimo repaso se puede contabilizar las atracciones tradicionales que no estarán este 2008:
la comparsa "Unidos por una pasión"; la comparsa "Ya que estamos pasamos"; la murga "Gripe de Locos"; "Los guardianes del rey momo"; "Los Bajitos pero no tanto", el conjunto de zanquistas organizados por el Comequechu allà en el 2001.
A este triste panorama se enfrentan los organizadores de los corsos 2008. Con la continuidad de "Lesionados por el Corcho" e "Ilusión Murguera" más, probablemente, la participación de la comparsa barrial "La murga de los dos centavos"; estos carnavales decaerán en atracciones.
El año pasado se presentaron números de otras localidades: una comparsa de Gualeguaychú o los autos locos de Chivilcoy.
Qué harán este año es una incógnica que se están preguntando los habituales partícipes y el público.
Hace años que el tema de los carnavales es un asunto, al menos, delicado. Siempre hubo críticas y opiniones sobre los corsos. Desde hace años, despiertan pasiones encontradas.
Lo cierto es que para muchos, los corsos son el preanuncio de la culminación de las vacaciones de verano; son la bisagra entre ese "dolce far niente" veraniego y la rutina de escolaridad semanal.
Estos carnavales 2008 vienen un poco aplacados. A los preparativos de algunas comparsas y murgas se suma un silencio amenazante sobre lo que se mostrará en las pasadas de este año.
En un brevísimo repaso se puede contabilizar las atracciones tradicionales que no estarán este 2008:
la comparsa "Unidos por una pasión"; la comparsa "Ya que estamos pasamos"; la murga "Gripe de Locos"; "Los guardianes del rey momo"; "Los Bajitos pero no tanto", el conjunto de zanquistas organizados por el Comequechu allà en el 2001.
A este triste panorama se enfrentan los organizadores de los corsos 2008. Con la continuidad de "Lesionados por el Corcho" e "Ilusión Murguera" más, probablemente, la participación de la comparsa barrial "La murga de los dos centavos"; estos carnavales decaerán en atracciones.
El año pasado se presentaron números de otras localidades: una comparsa de Gualeguaychú o los autos locos de Chivilcoy.
Qué harán este año es una incógnica que se están preguntando los habituales partícipes y el público.
Hace años que el tema de los carnavales es un asunto, al menos, delicado. Siempre hubo críticas y opiniones sobre los corsos. Desde hace años, despiertan pasiones encontradas.
Lo cierto es que para muchos, los corsos son el preanuncio de la culminación de las vacaciones de verano; son la bisagra entre ese "dolce far niente" veraniego y la rutina de escolaridad semanal.
martes, 22 de enero de 2008
Adios a Martin Caracoche
Cuando las palabras apenas alcanzan para decir adios
Es dificil cuando uno se entera de la partida de un ser querido o una persona especial. Hoy me entere del fallecimiento de Martin Caracoche y la noticia me cayo como una bomba.
¿Por que se tienen que ir aquellos que valen la pena? ¿Por que uno se queda con esa sensacion de vacio cuando alguien se va, asi de improviso?
Martin es uno de esos seres especiales que uno conoce de manera fortuita en la vida y de aquellos que no abundan.
Estas son las palabras que me salen en este dia tan triste.
Adios, Martin. Gracias por haberte conocido.
Adios.
Es dificil cuando uno se entera de la partida de un ser querido o una persona especial. Hoy me entere del fallecimiento de Martin Caracoche y la noticia me cayo como una bomba.
¿Por que se tienen que ir aquellos que valen la pena? ¿Por que uno se queda con esa sensacion de vacio cuando alguien se va, asi de improviso?
Martin es uno de esos seres especiales que uno conoce de manera fortuita en la vida y de aquellos que no abundan.
Estas son las palabras que me salen en este dia tan triste.
Adios, Martin. Gracias por haberte conocido.
Adios.
sábado, 19 de enero de 2008
Carnavales Mercedinos 2008: encuesta

Palpitando los corsos 2008
Se vienen los carnavales mercedinos 2008. No tendrán el brillo de los de Gualeguaychú, ni la energía de los porteños, ni el ritmo de la murga uruguaya pero son nuestros y es lo que hay por estas tierras.
Más de cien años tienen en su haber los corsos locales. La historia está brevemente descripta en el libro "Mercedes es un corso" de los autores Gabriela Florella y Angel Rutigliano, editado por la municipalidad de Mercedes. Es un legítimo ejemplar de los libros de bolsillo.
Con tantos años de trayectoria en su haber, los corsos mercedinos tienen la característica de ser netamente populares. De los barrios se acercan los vecinos para agolparse en las veredas de la avenida 29 y ver pasar a las agrupaciones y las carrosas.
Típico es el humo de las parrillas en las esquinas, cocinando los choripanes. El juego con espuma es otra de las atracciones mercedinas.
Año tras año, verano tras verano, los corsos suscitan la atención del fin de las vacaciones. Son el broche de oro de tanto tiempo de vacacionar, de estar al pedo, de aburrirse al sol o la sombra, soportando el calor.
Qué será de estos nuevos corsos mercedinos?
Se vienen los carnavales mercedinos 2008. No tendrán el brillo de los de Gualeguaychú, ni la energía de los porteños, ni el ritmo de la murga uruguaya pero son nuestros y es lo que hay por estas tierras.
Más de cien años tienen en su haber los corsos locales. La historia está brevemente descripta en el libro "Mercedes es un corso" de los autores Gabriela Florella y Angel Rutigliano, editado por la municipalidad de Mercedes. Es un legítimo ejemplar de los libros de bolsillo.
Con tantos años de trayectoria en su haber, los corsos mercedinos tienen la característica de ser netamente populares. De los barrios se acercan los vecinos para agolparse en las veredas de la avenida 29 y ver pasar a las agrupaciones y las carrosas.
Típico es el humo de las parrillas en las esquinas, cocinando los choripanes. El juego con espuma es otra de las atracciones mercedinas.
Año tras año, verano tras verano, los corsos suscitan la atención del fin de las vacaciones. Son el broche de oro de tanto tiempo de vacacionar, de estar al pedo, de aburrirse al sol o la sombra, soportando el calor.
Qué será de estos nuevos corsos mercedinos?
La encuesta está en marcha. Es cuestión de opinar.
miércoles, 16 de enero de 2008
Carnavales Mercedinos 2008: los preparativos

Tachin, tachin, pum,pum, tachón
El verano apreta, o es el calor. Lo cierto es que a pesar de las altas tempareturas se oyen, a eso de las 19.30 hs los repiques de los tambores. Es la gente del carnaval que comienza a calentar los parches para el ensayo de los pasistas y los murguistas que se agrupan en la rotonda de la avenida 40 y 1 y en la explanada de la estación La Trocha.
Desafiando los rumores más variados de un carnaval 2008 empobrecido, con poca participación de las agrupaciones, los repiques esfuman toda malicia en los pronósticos nefastos de fracaso.
Algunas atracciones seguirán ausentes este 2008: Unidos por una pasión hace ya tres años ( más o menos) que no pisa la calzada de la avenida 29 las noches de corso; Bajitos es otra de las atracciones que están en veremos para este nuevo corso.
Algunos rumores señalaban que la joven agrupación "Y ya que estamos pasamos" no van a ser honor al nombre que los designa.
Es que con las elecciones 2007 muy cerca de fin de año, las autoridades correspondientes han tenido que esperar a los resultados de las mismas para saber si liberaban los fondos para las comparsas y murgas o le pasaban la posta a un nuevo gobierno de signo político opositor.
Pero más allá de estos avatares político- eleccionarios, los corsos 2008 comienzan a vivirse en las tardesitas mercedinas con su tachin, tachin, pum, pum, tachón.
Hasta la próxima entrega.
viernes, 11 de enero de 2008
Sobre los regalos y la costumbre de regalar
A caballo regalado no se le miran los dientes
Estas últimas fechas tradicionales de navidad y reyes ponen la cuestión del regalo como epicentro de todo lo que acontece por esos días. El bombardeo publicitario es tremendo y nadie quiere quedar como un desubicado no regalando nada.
El acto de regalar es un acto comprendido como una actitud de reconocimiento, de afecto; donde se reconoce que existe un lazo de unión y gratificación entre las partes: el que regala y el que recibe el regalo.
Esta costumbre de obsequiar algo debe tener orígenes ancestrales. No es contemporáneo esta costumbre; lo actual es la magnitud y lo impuesto como casi obligatorio este acto de regalar. No hay navidad sin regalos gritan a los cuatro vientos los comerciales y las películas navideñas. Sino miren "El expreso polar": un película de animación con la cara de Tom Hanks como el boletero del tren, donde los chicos, luego de haber viajado al polo norte y haber conocido a Papá Noel y su mega empresa de juguetes, exhiben como un trofeo los regalos dejados al pie del árbol de navidad.
George Bataille, escritor y filósofo francés del siglo XX, escribió un libro interesantísimo sobre el Potlach: una antigua costumbre entre algunas tribus africanas y de oceanía - y de otra parte que no recuerdo - donde el poder de los jefes de las tribus se mide de acuerdo al grado de desprendimiento que es capáz de hacer sobre sus bienes, obsequiándolos. Cuanto mayor desprendimiento, mayor autoridad y poder frente a los suyos.
Para los antiguos griegos, el acto de obsequiar estaba también implícito en el sacrificio hacia los dioses. Así, sacrificaban grandes cantidades de animales en adoración a sus dioses.
Todo regalo implica por una parte una voluntad de regalar, pero no necesariamente una voluntad de recibir. El que regala, supuestamente, se desprende de algo. Hoy, se desprende de dinero plástico - tarjetas de crédito - que abonará en cómodas cuotas durante todo un año. Así destinará una parte de su salario a pagar los gastos ocacionados por la compra de regalos navideños.
¿Qué tal, si a la manera del Potlach, los que reciben - destinatarios de los regalos - se negaran a recibirlos y de esa manera demostraran su capacidad de desprendimiento?
Quizás nada.
Obviamente la "industria del regalo" actúa sobre los que compran y sus impulsos y no tanto sobre los que reciben. Aunque por esas fechas son los chicos los que presionan sobre sus padres para recibir los regalos.
Estas últimas fechas tradicionales de navidad y reyes ponen la cuestión del regalo como epicentro de todo lo que acontece por esos días. El bombardeo publicitario es tremendo y nadie quiere quedar como un desubicado no regalando nada.
El acto de regalar es un acto comprendido como una actitud de reconocimiento, de afecto; donde se reconoce que existe un lazo de unión y gratificación entre las partes: el que regala y el que recibe el regalo.
Esta costumbre de obsequiar algo debe tener orígenes ancestrales. No es contemporáneo esta costumbre; lo actual es la magnitud y lo impuesto como casi obligatorio este acto de regalar. No hay navidad sin regalos gritan a los cuatro vientos los comerciales y las películas navideñas. Sino miren "El expreso polar": un película de animación con la cara de Tom Hanks como el boletero del tren, donde los chicos, luego de haber viajado al polo norte y haber conocido a Papá Noel y su mega empresa de juguetes, exhiben como un trofeo los regalos dejados al pie del árbol de navidad.
George Bataille, escritor y filósofo francés del siglo XX, escribió un libro interesantísimo sobre el Potlach: una antigua costumbre entre algunas tribus africanas y de oceanía - y de otra parte que no recuerdo - donde el poder de los jefes de las tribus se mide de acuerdo al grado de desprendimiento que es capáz de hacer sobre sus bienes, obsequiándolos. Cuanto mayor desprendimiento, mayor autoridad y poder frente a los suyos.
Para los antiguos griegos, el acto de obsequiar estaba también implícito en el sacrificio hacia los dioses. Así, sacrificaban grandes cantidades de animales en adoración a sus dioses.
Todo regalo implica por una parte una voluntad de regalar, pero no necesariamente una voluntad de recibir. El que regala, supuestamente, se desprende de algo. Hoy, se desprende de dinero plástico - tarjetas de crédito - que abonará en cómodas cuotas durante todo un año. Así destinará una parte de su salario a pagar los gastos ocacionados por la compra de regalos navideños.
¿Qué tal, si a la manera del Potlach, los que reciben - destinatarios de los regalos - se negaran a recibirlos y de esa manera demostraran su capacidad de desprendimiento?
Quizás nada.
Obviamente la "industria del regalo" actúa sobre los que compran y sus impulsos y no tanto sobre los que reciben. Aunque por esas fechas son los chicos los que presionan sobre sus padres para recibir los regalos.
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